Féminas...

¿Qué pasaba con tu polla pequeña? – Cacoethes Scribendi.

Damos la bienvenida al mes 12, con la poesía de Cacoethes Scribendi…

MasticadoresEros

Llegó diciembre con su alegría, a pesar de la avalancha de emociones y de nuevas situaciones a las que nos hemos enfrentado durante este 2020, la pasión y creatividad de nuestros colaboradores sigue firme, eróticamente a tope. Damos la bienvenida al mes 12, con la poesía de Cacoethes Scribendi; tornadiza, incisiva y con ese estilo tan particular que dice tal y como siente lo que se le atraviesa, rompiendo con todo, e invitando al disfrute. Pase lo que pase, Masticadores Eros, no se va a ninguna parte. El propósito para el 2021, es seguir escribiendo para ustedes, lectores leales que cada día nos esperan con mucha ilusión.

📷: @phillipdvorak

¿Sabes lo que me gustó de tu pene pequeño?
Cabía total y enteramente en mi boca
y, entraba fácil en mi coño.
Qué delicia, chupar tu polla enana.
Mi nariz roza tu pubis
Olor a avena.
Me encantó echarle miel encima,

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Adentro

Tenía las manos atadas a los hilos de un aprendizaje muermo.
Evitaba mirarme al espejo inquisidor que me lo prohibía todo.
¡Se acabó!
Todo aquello en lo que creía respecto a mi cuerpo se acabó.
Ahora sé cómo, y dónde tocar.
Ahora me conozco.
Suelto los amarres recurrentemente, navego en la densidad de mis océanos celestes.
Desdoblo carencias y resucito de la viva muerte.
He descubierto que mi vulva acuña bastos prados de hierba virgen, verdes luminosos por explorar;
gemidos nuevos que entonar…
Estoy feliz de introducir mis dedos ilusionados, al fondo de esos encuentros conmigo misma;
habitando otras sensaciones.
Risas, contracciones que dan vida y lágrimas de orgasmos teñidos de novedad con erótico encanto.
Masturbarme una y otra vez, con o sin auxilio mecánico…
Tsunami incontenible…
Me deshago en sublime éxtasis;
revolcándome entre algo que se imprime de a poco, en la entrepierna de lo que antes era solo llanto…
Me masturbo y soy feliz.
Me masturbo y descubro la infinita gracias de la santísima trinidad de mi sexo: Vulva, clítoris y orgasmo santo. 💜🖤❤️

📷:#mikeparisella
✏️: Para más de: “Bufé libre de palabras”

https://erosenguardia.wordpress.com/bufe-libre-de-palabras/

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Baobab

25 de noviembre: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. QuinnyMartínez #ErotismoPoético #MiCuerpoEsMío #DueñaDeMiPlacer

Defiendo la manera que tengo de decir las cosas, comparto mi poesía y cómo me está enseñando a defenderme de los otros. Me resisto a querer como antes. Crezco, aunque a veces duela; crezco penetrando mis versos con o sin sentido. Que tire la primera piedra el ser libre de toda culpa, libre de toda pena

📷:@pigolin

Mi herencia me precede.
Florezco y mi ombligo se expande.
Después de aquellas primeras veces no detuve la marcha.
Me interné entre los resquicios de mi afanosa ingle,
monté un campamento, abriéndome paso entre los matorrales de tanta inmensidad.
Y, aquí estoy…
Retoñando progresivamente.
Queriendo comerme al mundo, hilando grueso para decorar las paredes de mi destello.
Utilizando el instinto de mis dedos.
Las semillas han surcado la fertilidad de mis carnes y crecen…
las flores crecen, desbordando los ríos de calor incontinente que me abrazan con la fuerza de mi bajo vientre.
Pidiéndome a gritos, ese grito mío que gime de un placer irreconocible…
Tengo tanta fuerza entre las piernas que levito despierta ante tanta belleza,
belleza antes disfrazada de necesidad y desconocimiento.
Me quiero.
Me amo.
Me siento.
Me acaricio.
Me deseo.
Me busco.
Me encuentro…
Me excito, y pervertida reviento…
Reviento mientras tú recoges tu falo, montando en cólera, orgulloso; resentido, hambriento de este cuerpo que no piensa volver a aquellos tristes abrazos de besos secos, y orgasmos sedientos…

✏️: Bufé libre de palabras.



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Límites insospechados: Colecciones de ciclo de Virginia Varrò.

!Mujeres tejiendo arte con el corazón!

MasticadoresEros

Quería sentirse libre y sin miedo a volver a reinventarse. Dejó aparcado todo lo de antes, y se embarcó en la experiencia de reconocerse a partir de su propio cuerpo, vinculándose de manera más emocional en la construcción de una imagen no solo visual, sino también más lírica, para así poder transmitir todo lo que ella es capaz de percibir a través de un instinto, que la hace procesar con todos sus sentidos el entorno en el que se mueve; viviendo una constante sobreestimulación sensorial, que dilata sus emociones con mucha más intensidad que al común de los mortales.

Fotografía archivo personal @virginiavarró

26 de octubre de 2019

Obscena

Mi derecho a caminarte. A sentirte en mis entrañas. Mi derecho a mecerte en los aromas de mi vulva, y ofrecerte el agua que necesitas y te mereces. Aquí, el agua que llega de la montaña a través de tuberías y canales…

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¿Qué dice esa metáfora?

Masticando el deseo…

“Me gusta el uso metafórico que me desprende de lo imposible, haciendo que el hechizo de lo erótico se fije de manera distinta a unas manos ávidas de inexorable placer.”

MasticadoresEros

La imaginación desempeña un papel fundamental a la hora de escribir poesía o relato erótico. El arte en todas sus representaciones es propicio para el desarrollo del poder imaginativo que nos aleja de la realidad, a veces monotemática, para hacernos adentrar en el mundo de los símbolos y de los sueños que se fijan en las emociones de la carne…

Sin duda alguna, cuando la imaginación está predispuesta a explorar la función evocadora de las palabras y el uso de los símbolos, a partir de una visión amplia de un imaginario fusionado con las sensaciones más despiertas, descubrimos una cantidad de emociones que no creíamos posibles, o que pensábamos desaparecidas por distintas circunstancias y momentos de la vida. Leyendo a Octavio Paz, he aprendido a ser leal a mi instinto retador, a la manera en la que configuro mis escritos y a cómo me siento al respecto.

Está claro para…

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Poesía

Soñando con Lorca

Me voy, me voy despacio entre mi orilla y tu río.

Me voy dejando las piedras sobre las que he caminado; el agua que escurren las ampollas en la planta de mis pies se confunde con las gotas de una persistente llovizna.

Tu cuerpo aletea ruidoso entre los matorrales; veo tu torso y las peripecias que haces para no mostrarte desnudo; muerdo mis labios absortos de gloriosa ensoñación, te miro con el rabillo del ojo, es imposible no hacerlo, tú también me ves.

La blancura de tu piel es el reflejo de mis pechos nunca antes tocados por nadie que no sea yo. Mi corrompida inocencia tiene una fijación con tus delgadas manos.

Me sueño entre tus brazos, mi cabeza es un ajetreo incansable de fantasías, que se encueran ante tus ojos juveniles, deshaciéndose entre los charcos procedentes de mi ombligo.

Podría estar así el resto de mi vida, imaginándome doncella de un cuento que siempre termina de la misma manera: contigo entre sábanas blancas secadas al sol, rompiendo la telilla lubricada con estos afanes, con olor a menta y a los claveles de Lorca.

No tenerte es la muerte que se confunde con el sueño que siempre acaba venciendo mi lucha. Lamento contínuo, y un viaje que estoy decidida a hacer.

Necesito saberte dentro de mí, necesito tus diminutos labios resbalando sobre mi cuerpo; necesito acabar con el agudo llanto que se esconde agazapado en el gaznate de mi esquiva suerte.

Me voy, me voy corriendo hacia la otra orilla, esa en la que los cántaros de la vergüenza se llenan de valor.

Te declaro mi amor; amor de carne y hueso, amor que tintinea sin remedio, sabiendo que tú también deseas lo mismo que yo; me lo han dicho en el pueblo, por eso te vengo buscando…

Me voy, no te vistas, no aguanto, hagámoslo, no defraudemos a estos cuerpos esclavos inexorables de una necesidad que nos desprecia por cobardes…

Poesía

Mute ✔

Sobran las palabras cuando el cuerpo levanta la voz.

Mi sexo se cierra como una ostra ante la amenaza de tu mutismo falocéntrico.

Sobran las disculpas cuando la ofensa es producto de la ira porque se espera…

Sobra todo cuando me dices con el grito de tu silencio que no sabes nada, tú nunca sabes nada de nada…

Sobra todo cuando siento que esto se para.

Sobra cuando presiento que estás por estar y que ya no te pongo.

!No me contradigas¡

Mi cuerpo es soberano, eso siente y mi verbo ratifica su sentir.

Por poner no te pongo ni el almuerzo, esa magia hace días se perdió, se fue con el último polvo que ya ni recuerdo…

Entre tu cansancio y mi cuerpo a punto de morirse…

Los orgasmos se han marchado; afortunadamente quedan los poemas, herencia escrita en la bitácora de estos amores en desuso, apuntalados a la pared de un desasosiego frustrante.

Puñaladas atestadas por el orgullo de tu cuchillo gaucho, inseparable amigo de tu ego; de lo inflado ha borrado tu cara de hombre bueno y esos ojos verdes parecen no pertenecerte.

Cuando esos ojos me miran me dicen cosas que tus labios no son capaces de asumir…

Soy una hoguera de papel viejo, exploto, subo por los aires y me desvanezco con el viento, en pedacitos; siempre en pedazos, siempre rota, hoy más rota que ayer, ensartando la aguja…

Braman en silencio la añoranza y la pasión, se endurecen con las horas.

Cuelgas de mi vello púbico atestado de enredos que solo tu has sabido desatar; ya me las apañaré…

Al final sobra hasta el enojo, una palabra sería más valiente, no seré yo esta vez la que ponga la otra mejilla; a mi no me rompen el corazón tres veces, es imposible, está lleno de remiendos…

Si no te amara de verdad…

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Gloria Fortún y su ‘escritura peligrosa’.

“Leo y escribo dese niña; he intentado hacer otras cosas, pero lo único que se me da bien es esto, creo que al final es para lo único que valgo”. Gloria Fortún.

MasticadoresEros

Gloria Fortún es la palabra encendida, escribe desde las entrañas y se le da exquisitamente. Sus poemas nacen desde una perspectiva de género ilimitada, surcando los caminos de la emoción explícita, explorando un universo metafórico simple, con una carga lasciva que recorre de arriba abajo el cuerpo del deseo. En el primer trimestre de 2021 si todo sale bien, verá la luz su primera antología poética que habla del deseo entre mujeres: ‘Todas mis palabras son azores salvajes’

Fotografía archivo personal Gloria Fortún.

Me habla mi Alma
Una concha pulverizada por el mar se convierte en arena.

Tú pisas esa arena mientras lo haces todo bien y yo te deseo, deseo húmedo que se evapora, llueve y se transforma en mar que pulveriza conchas.

Tú pisas mi deseo mientras lo haces todo bien.

Hay tanto que no sé.

“Leo y escribo dese niña; he intentado hacer otras cosas, pero…

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Poesía

Mar y montaña

Hacer el amor en colores.

Tendidos en el frío suelo, calentado las baldosas con el calor de nuestras manos.

Sosteniendo la mirada sin censura, orquestando gemidos pospuestos…

Suenan las notas de saliva y arañazos a la mitad de este texto…

Palideces de la emoción. Repentinamente tus mejillas emergen rosita osadía, calentándote la cara y los huesos.

Tú el blanco y yo el negro de esta cantata afroespañola, paseándonos a orillas del Duero, pasos que se elevan y caen de lengua en el meridiano 82 de mis orígenes raizales.

En esta pretenciosa mezcla se van fundiendo los colores del principio, revelando su pureza en los cristales de tu río, apurando sus temblores hacia los azules de mi atlántico, una y otra vez…

Te amo en pausa y con ruido; te amo aún sabiendo que me voy primero…

Lo que tenemos está tatuado a fuego; la tinta que emerge de esta hoguera con el olor del humo, es un para siempre difícil de eludir, sabiéndonos en constante erección…

Poesía

Salina rebelde

Tirabas de mí con rabia mientras mi humanidad resistía, fuerte, casi inerte.

Tus tirones realmente no me hacían daño, eran como caricias llenas de frustrado alegato; no hay más que deseo allí, y esto mío es solo un cuerpo, además, no me pertenece, todo es prestado…

Lágrimas brotaban de tus enormes ojos negros, inundando el suelo que pisábamos, era como si una tormenta fluyera de entre tu alma, arrasando con todo.

Lo tuyo era difuso, lo mío era deseo, tantas ganas de ti…

Cualquier cosa es cariño, para mí eso lo era, a tu manera, tal y como eres; furiosa, rebelde, mala, buena…

Me ahogaba con gusto en el mar de tus ojos, dejándome llevar por el voraz oleaje de tu febril fiereza.

Con tu sal, con tu arena calando mis calzones, rompiéndome la piel, trayéndome de vuelta ante tu orilla revuelta…

Tú eres eso, eres lo que más amo en la vida; haz conmigo lo que te dé la gana; traigo aguja e hilo, soy buena haciendo remiendos, rómpeme.

Todo lo que de ti reciba instantáneamente me sabe a amor.

Todo se transforma, pero tu sabor sigue siendo el mismo, puro y sin miedo; como esos primeros besos que nos dimos mientras nos quitábamos la ropa, en medio de aquel calentón en el cine de la calle Matina…

Poesía

Así de simple

Te quiero así,

tembloroso, candente…

Comiéndote las horas para irte a la cama a las en punto.

Te quiero así, enredado entre los hilos de mi carne, tirando del cariño, con los afanes propios de lo ansioso.

Olisqueando mi cuello, aferrándote a mi aliento.

Te quiero excitado, jadeando de placer, buscando mis bajos para lamerte los dedos luego.

Te quiero cuando me penetras y se te va la vida…

Te quiero cuando entras y sales sosteniendo el aliento.

Te quiero criminal de mis afanes pélvicos.

Te quiero mío y ajeno.

Te quiero erecto, flácido y ruidoso…

Te quiero silente, minucioso, detallista y austero.

Te quiero rígido, presente o ausente…

Así de simple. Te quiero.

Poesía

Perspectiva – Poema 69

Profundo es el dolor de tu prolongada ausencia.

La sangre hierve de punta a punta debajo de esta piel que arde a causa del amor que por ti siento.

La vida y la muerte se encuentran a diario a las puertas de este encierro sutil, mendigando el auxilio silente de tu presencia; no es chantaje, es esta realidad que se confunde entre el humo y el vino.

Vaya días llevo, víctima de mi propio invento; embadurnada de las aguas pestilentes de mi incesante osadía y obsesión por ti. Enredada entre los matorrales de mi vello púbico impúdico.

Solo veo cansancio en mis pupilas, el espejo me pide de rodillas que me pinte los labios, anhela verme sonreír por cuenta propia;

ya le he explicado que los hilos de mi sonrisa te los llevaste envueltos en papel de fumar, en el fondo de tus bolsillos están; si lees esto, te ruego los traigas de vuelta…

He colgado tus bragas en un perchero al pie de nuestra cama, tus sujetadores los llevo colgados al pecho, para sentir el roce de tus senos siempre… siempre…

Mi vagina en humedad constante grita, invocando el nombre de tu lengua bendita, sacrilegio para esta carne temblorosa que cuelga de mis huesos.

Fotografía tomada de Pinterest.

Poesía

Gustativamente

Esa lengua tibia acariciando los pliegues de mi ingle,

mientras tus ojos se balancean sobre el placer de tus papilas gustativas.

El alcalino gusto mezclado con el cobrizo del que me hablas…

Tu saliva se siente poderosamente húmeda, crepita entre el silencio corrompido por tu contagioso gemir.

!Ohhhh¡

El olor de tu aliento después de esos besos que nos damos…

Hiere a mi febril orgullo el incesante y manifiesto deseo por tus carnes…

!Pero…Ya no más¡

He reprendido a mi orgullo pendejo, lo entiendo todo; no hay nada de malo en esto.

No tengo nada de qué arrepentirme;

me gustas y punto.

Me gustas al verso y al inverso de esta prosa con olor a sexo.

Me prende el vaho preso de estas horas en constante movimiento pélvico…

Me gustas con la melena rabiosa,

con la sonrisa descubierta,

con lo orgánico de ese tú y yo tan nuestro,

tan mucho y tan poco a veces…

Me gustas, me gustas y punto.

Poesía

Pesquisa

A ver si te encuentro.

Tengo ganas de consumar lo que hemos venido tejiendo en la distancia imaginaria de estos silencios a veces tan hostiles.

Llevo el perfume que tanto nos gusta, el carmín con sabor a fresa, las bragas de color rosa y chocolate para amenizar la fiesta…

A ver si te encuentro y por fin doy vuelta a la página de este libro ilegible;

escrito en el idioma de los tontos perdidos en desiertos de conjetura e inconforme andadura.

A ver si te encuentro y le cierro de una vez por todas la jeta a la concha que me dio mi madre…

No hace más que quejarse por la falta que le hace comer carne; yo lo intento de todas las maneras:

Le meto mis dedos a la boca,

le he comprado un aparato de esos que vibran,

le canto canciones de cuna,

le doy de beber agua fresquita, pero nada…

Ella quiere de eso que no encuentro… y no para de tirar de mi.

Tengo claro que si te encuentro, tiene que ser mutuo, y no por necesidad.

Para gañir necesito arder en deseo…

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Glück

«Cuando lees algo que merece recordarse, liberas una voz humana: devuelves al mundo un espíritu compañero. Yo leo poemas para escuchar esa voz. Escribo para hablar a aquellos a quienes he escuchado» Louise Glück, premio Nobel de Literatura 2020.

La noticia de que  Louise Glück, ha ganado el premio Nobel de Literatura 2020 me ha llenado de esperanza. La he leído en ocasiones y en ella encuentro abrigo, y una referencia clara de que nada ni nadie debe adueñarse de las emociones que posees. El poema que viene a continuación lo he nombrado en su honor, y me ha salido de lo más profundo del alma. Larga vida a sus letras y a la vida que poseo para seguir viendo a mujeres poetas romper con todo.

Ilustración de: Niklas Elmehed

Tengo la piel arrugada de tanta solera

Llevo la brasa de aquel leño añejo ardiendo entre las costillas.

Sin embargo, tengo la esperanza de encontrar la orilla de aquel río a mis espaldas jóvenes.

Quiero por instantes regresar a mis tacones y a la dureza brillante de mi piel negra.

Seguramente si no alcanzo aquellas aguas moriré,

sedienta de todo aquello que dejé por esto que hoy me trae de vuelta: La muerte, maldita muerte.

Muere el agua,

muere el aire,

muere el fuego entre la lava,

mueren los océanos,

muere todo lo que sé.

Voy con la frente en alto y con el sexo irritado a causa de los ardores de esta maldita abstinencia.

La soledad nunca ha sido excusa para tanta desidia.

He vivido como me ha dado la gana, y he tenido entre las piernas armazones de todos los tamaños, colores, olores y sabores, en calidad de préstamo.

Me pudo el ego y la excesiva confianza.

Supongo que el recuerdo de las caricias sangrientas de mi padre no se fue del todo, macerando de a poco mi brío a través de los años.

Colgando de los hilos de la aprensión y el sufrido engaño.

Estoy abierta en canal,

con la lengua rajada a causa de la sed y los temblores de mi alma.

Divago; recuerdo a aquel negro con el que me acosté hace un par de meses;

¿o a caso fue hace un par de años? No lo sé, envejecen mis recuerdos posándose entre la niebla de mi entendimiento.

Recuerdo el sabor de sus labios goteando por entre mi pecho y me vengo arriba.

Amo todo aquello que fui.

Amo todo lo que soy,

la imperfección y los recuerdos impresos en cada arruga,

el palpitar en cada cicatríz.

Irremediablemente empiezo a amar todo aquello en lo que me convertiré, en boca de los gusanos que darán cuenta de mi cuerpo inerte.

Albergo la esperanza de beber de alguna fuente, antes de que mueran los latidos de todo esto que ha empezado a revolverse en mis entrañas.

Anunciando la asunción…

Abriéndome el camino hacia los cielos de carbón.

Santa esperanza que reposa muy en el fondo de mi flaco corazón.

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Banquete estival – Cacoethes Scribendi.

Masticando versos…

MasticadoresEros

Audio original en la voz de la autora.

Y toda mi boca

se llena de tu río.

Orilla a orilla,

sabor a musgo.

Olor a cosecha,

huerto secano.

Ribera soleada.

El Ebro entero

recorre mi lengua.

Un glaciar licuado.

Ecos de catarata.

Y cantos del junco

vacilan la brisa.

Me tientan el labio

y toda mi boca.

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Poesía

‘Putana’

Soy hija de Caín, he heredado el desconcierto de su penitencia, errando por las sendas húmedas del pecado.

Soy una ‘puta’ con suerte, a pesar de los agujeros que adornan mi tejado escurre lejos de aquí, y me mantengo a salvo de la vileza que llueve a mares.

Allí está el crucifijo confesor, recogiendo mis pedazos remojados en salsa de orgasmos picantes y aferrada a sus ojos verdes; me encanta el toque que el artista dejó en esa mirada.

Mi credo me escucha y me redime, levanto mis dolores en el gemir de estos placeres compartidos, alabando a dioses obstinados con olor a humo rancio.

Pienso en el pasajero de anoche:

Ese hombre es la miel más dulce que he probado, ha dejado en el cielo de mi boca un manantial de recovecos con sabores tan intensos que se funden con el canto de las sirenas de mi vagina palpitante.

Me masturbo acelerada encadenando estallidos, soltando los aullidos reprimidos, invocando tu presencia, gritando tu nombre, lamiendo mis dedos, famélica de todo…

Llueve en tu nombre, y ahora sí, con gusto me mojo…

MY SONGS

KEKE MINOWA

Como mujer racializada, criada en el caribe colombiano, bajo los estrictos comparendos morales de un padre tirano, tomé hace mucho la decisión de no dejar de escribir acerca de lo que siento. Y si para escribir lo que siento tengo que recurrir a mis recuerdos de cama, son mis recuerdos, y nadie puede decirme qué hacer con ellos.

Quinny Martínez Hernández.

Les invito a escuchar a Keke Minowa, cantautora afrocolombiana que con su música proveniente del caribe, habla del deseo y de esas ganas… Siente cómo se arrebata el cuerpo cuando cierras los ojos y llega el deseo…

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Mujeres Versos, el diario de Quinny

Esparciendo el deseo. ✔

Letrologias- PoemiandoAndo

Quinny Martinez Hernández desde nuestra afrodescendiente Colombia nos susurra al oído dulcemente una poesía íntima y altiva. Seduce con su rebeldía y pícara irreverencia, brillan con luz propia esas letras de fuego que queman el alma en un placer infinito. Bella tentación que hace florecer los pecados en las tumbas lineales de los días. Canto de la mujer que regreso a su orígen y descubrió su luz antes marginada. Libertad recuperada en sus versos, orgullo de ser y volar desatada. “En cada arista un diablo distinto vestido de verdades absolutas”…una realidad impuesta, un anhelar desvalido que se niega a morir.

Bienvenid@s al diario de Quinny.

Sex

Rebelde,

Única,

Diferente.

Le dicen la May West de la rambla vieja; anfitriona de la calle de los perdidos, siempre con su música de seducción en la punta de la lengua.

Entre pecho y espalda años de guerra púbica,

perseguida por los detractores de…

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INVITADO

Juan Antonio Carnero.

!Crece nuestra familia de escritores!

MasticadoresEros

Fotografía archivo personal Juan Antonio Carnero.

“Fuiste la gota que colmó el vaso

y eso que no paraba de buscarte en el fondo de cada uno de ellos”

Juan Antonio Carnero; de la antología poética: ‘Me muero por verte’ Letrame editorial/2020.

Sus enormes ojos verdes bailan sin parar, y esa sonrisa suya lo envuelve todo en optimismo. Es la sal que lleva impreso el sello de su Málaga adorada, esa cosa de la cual es difícil desprenderse y que se pega con facilidad hasta despojarte de todo pudor, reventando el hielo y sumergiendo la conversación en agua tibia…

Cuando hablo de la sal que habita a este hombre, es literal. Su casa está junto al mar: “En ese pedazo de tierra que Don Vicente Aleixandre llamó la Ciudad del Paraíso; allí me podéis encontrar leyendo en el paseo marítimo, o simplemente divisando el horizonte, como si me hubiera quedado…

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Poesía

Me tengo

Me atrapas entre los rizos de tu oleaje hirviente.

Abrazas el espesor de mi aliento convirtiéndolo en lava.

Contigo las noches son cortas y la profundidad de mis océanos despiden un olor a canela y ron que no remite.

Ahora soy otra, la burbuja humeante en la que me encuentro se solidifica sin reparo alguno, reteniendo estos jugos incontinentes.

Siéntate y disfruta del tsunami en el que están convertidos los pozos de mi rabia…

Ya no son sólo las ganas, son los latigazos impertinentes de una vagina trepidante.

Poesía

Tango

Suena en el fondo Gardel.

Se escuchan los gemidos de quienes han sabido aprovechar las horas de tango.

Piazzola se asoma: De su bandoneón fluye la pasión en la estancia del viejo burdel.

Cuerpos desnudos apostados en bandejas como marotes en vidriera, 

paseando de cara al escaparate de seres en busca de aventura.

Bacanes infelices escondidos en los rincones observando en la distancia.

Unos vestidos de necesidad física, otros con el morbo digno de los precios en un puteadero barato;

los que sobran, con solo mirar están servidos.

pechos a paso lento. 

Esperando venderse al mejor postor, o por lo menos al de apariencia más pulcra…

Tango tras tango, yeta tras yeta. 

Ensartando en la aguja el hilo que nace en el ombligo de una mina, que bien podría haber sido de tu sangre, o de la mía.

Poesía

Quejido silente

Me levanto insomne.

Asomo la curiosidad por la ventana que da a la callejuela del fondo, y allí está ella…

Los lamentos de esta fría madrugada atraviesan las murallas de mi desdeño.

Es como si las estrellas lloraran, suplicándome que defienda el fuerte del hastío.

La mujer de nadie,

presa de los ires y venires de su agónica existencia.

Sus pechos erizados son como puñales, los atrae y les devora con su lengua.

Allí está ella; dejándose manosear por el borracho de turno.

Gimiendo de mentiras.

Esperando a cobrar lo que se le debe para salir corriendo a envenenarse en la otra esquina.

Así es esta cuadra:

En cada arista un diablo distinto vestido de verdades absolutas,

tentando a la desgracia para que siga cayendo por el barranco de la mala sombra.

Prostituyendo el hambre de los desvalidos.

Poesía

El ‘malquerer’

El reloj marca la hora de todos los días.

Dulce abre la ventana, y de frente al ocaso maldice su vida.

Se incorpora sin ganas.

Remoja su cuerpo con agua fría, mientras se arranca las espinas de otra noche en el malquerer…

Aun lleva en su piel el olor de aquellos besos que no deseaba.

Baba de sexos untados con la malicia que trae consigo el oficio de fulana…

Su bragadura es un panal de miel amarga,

 aposento de amores proscritos.

De frente al espejo le habla a la otra, la que usufructúa su cuerpo luna tras luna.

La acepta, 

le canta, 

la abraza, 

le da coraje.

Se le pasa…

Ha escapado de ella las veces que ha podido, pero no encaja en ese otro mundo.

Ese otro mundo no la acepta, tendría que desprenderse de la otra…

La misma que le ha dado nada a cambio de un todo que la consume con gusto.

Enciende un cigarro tras otro.

Sumergida por completo en un hálito de desazón tardía.

Vestida de una vergüenza que asume con orgullo,

 Se arrebata y pinta sus labios del primer color que encuentra. 

Sale con la cabeza en alto, aunque una vez más el destino le raje la cara.

Con el cuerpo embadurnado de las sobras de un café amargo.

Sola.

Cargando entre sus bolsillos las monedas producto de esos polvos mal trechos.

Amamantando el deseo con sueños en bucle, 

Sobreviviendo al malquerer de una cosa que sabe hacer muy bien: 

Soplar pollas, y que se la follen mientras piensa en Hawái…

Aunque su pasado no la deje. 

Zurciendo la agonía constante que la devuelve entre copas a la teta de una madre ausente,

Recuerdos desgraciados de un padre difunto, que la dejó tirada en aquella esquina con un chulo a cambio del humo de un cigarro.  

INVITADO

El hacer de los poetas

Non stop MasticadoresEros. ✔

MasticadoresEros

Photo by Sheep . on Pexels.com

Los poemas y relatos que escribo tienen vida propia y buscan su camino, habiendo encontrado en MasticadoresEros, una plataforma para cambiar la percepción de muchos lectores acerca del erotismo; con el convencimiento absoluto de que cada vez somos más las mujeres que ahondamos con insistencia en la memoria de nuestras emociones, para no perdernos nada de lo que escribimos; pero no somos las únicas.

Aquí propiamente no escribo desde el hacer poético, pero hago parte de este maravilloso equipo de escritores nóveles, potenciando el instinto, tejiendo una enorme red en la que atrapamos la sensibilidad de lo carnal. Transformando la palabra en pequeños cuerpos celestes que invaden con acierto el deseo de muchos de los que nos acompañan a diario.

Hace un par de años cuando empecé a escribir poesía erótica, no tenía claro hacia dónde quería dirigirme. Sentía la necesidad de…

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Poesía

Tropo enrevesado

Eres la luna estallando en mis pupilas dilatadas,

convirtiendo mi mirada en lamparones de intermitencia y ruido.

Combatiendo en esta guerra al deseo que arde al compás de mi silenciosa excitación,

regodeándote en mi lloro que no deja de llorar por ti.

Eres el palpitar de este corazón estático, pedrusco en tu camino de infinitas sendas.

Eres la empalmada de este cuerpo estéril, producto de ausencias, malos polvos, licor y hierba.

Dedicado a Alejandro Rabelo, maestro; amigo y despertar en otras fronteras de esta consciencia poética que no me deja. Gracias!

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Conversaciones con el maestro.

Procuro expresar mi sentir en todo lo que me mueve; no soy nada sin pasión. Leo, escribo y estoy en constante deconstrucción, afinando el instinto que se me ha dado, intuyendo para bien o para mal.

Jeffrey Abe Pans, es un referente para mí; se lo manifesté desde el instante mismo en el que el universo me dio la oportunidad de cruzar palabra con él. Le leo y le releo con respeto, admiración y cariño. A pesar de su juventud, la consciencia de lo que vislumbra su discurso, su mirada abiertamente feminista, y la proyección de su representación como Afrodescendiente, tanto en el activismo emergente, como en el vanguardista Español, va en crescendo. ‘El maestro’ como cariñosamente le llamo, trae consigo calma y la reconciliación, con el sustento que da la historia, con la palabra escrita para dejar huella y no dejar de hacer uso de todos los recursos a su alcance; gritando en favor de los derechos de la racialización universal.

No es un secreto que en medio de la tormenta de diferencias que por momentos parecen irreconciliables, y que se centran solo en el color de la piel, la procedencia y la visión eurocentrista de millones de almas que nos ven como el enemigo, las emociones se desatan. ¿Poco tiene que ver el erotismo con el activismo antirracista verdad? ¡pues no¡. Te invito a conocer más de lo que nos motiva a escribir. Este domingo 20 de septiembre, a las 19:00 horas, a través de Instagram. Hablaremos de dos obras totalmente distintas pero igualmente pasionales: ‘Cuando somos el enemigo’ @jeffreyabepans y ‘Umami’ Un corazón erotizado, erotismoenguardia21 nacen de un sentir profundo, a partir de dos orillas que parecen no tener no tener nada en común; plenamente convencidos de que convergen en nuestra piel, y al interior de nuestra raza. Este encuentro es la manifestación de emociones combativas, reivindicativas, y muy vívidas. !No te lo pierdas¡

Poesía

Arrabalera

Viene del sur de esos encantos con olor a deseo.

Va embutida en algo que nadie logra descifrar.

A los pies de los caballos de una suerte puta.

Vendiéndose sin saberlo de esquina en esquina,

con la espalda mojada, y el corazón reseco.

El cantar de sus caderas,

la estridencia de su andar.

Lleva el sello de la resiliencia tachado en la línea negra de sus ojos,

macera entre aguardiente sus pasos, con la entrepierna casi al descubierto.

Y su melena sacudiendo la terquedad del humo del cigarro que va quedando atrás.

No la puedes poseer si ella no te lo pide.

Sus polvos no son baratos,

dicen que con ellos a más de uno ha matado…

Si le tocas el alma con la fibra de tu canto será tuya para siempre, al módico precio de un cigarro y algo de pan…

se mueve como nadie, eso dicen.

Un viaje de ida y vuelta a ninguna parte que se conozca…

poseedora de un coño ardiente,

eso dicen…

La llaman arrabalera.

Muchos piensan que está loca,

grita cuando quiere, y si quiere llorar, llora…

Arrabalera sin dueño, sin ley, sin auxilio ni socorro.

Desde su piltra raída invoca en sus plegarias a la esquiva muerte,

se escuchan a través de la ventana sus rezos como en romería.

Arrabalera valiente,

bala perdida, chucha caliente…

Poesía

Lunares

Ese vestido rojo marcando su silueta,

el reflejo a través del velo que separa una estancia de otra.

Caballeros con ojos sedientos,

 anhelando la revelación del show de los jueves.

Está a punto de salir a escena la más sensual de todas,

 la doncella rebelde.

La que en su interior sigue esperando al príncipe azul, que libere su existencia de las fauces de un animal que la devora a noches…

La bestia incansable que lleva consigo, y que va cargando paciente con las estrellas de hierro de sus muchos cielos.

Extinguiendo a las hadas de lo malo.

Las va matando una a una,

sin miramientos, sin defensa, sin pudor.

Ha tenido tantas vidas como lunares su vestido.

Ha empalmado a tantos que la cuenta es imposible de llevar.

Cada vez que surca las olas de aquel escenario, su barco atraca en puerto desconocido,

y a pesar de ser el mismo espectáculo, las olas de su mar son impredecibles.

Los jueves se come diferente,

se vale repetir, y eso les gusta a sus más veteranos comensales…

 Hombres que se crecen con la idea de que ella volverá a poseerlos.

Se abre el telón:

 Los aplausos traspasan, agrietando las paredes, acrecentando su ansiedad y el brillo de su estar.

Es su momento,

el único momento en el que su cuerpo se desprende por completo de la carne, trayendo consigo el sublime orgasmo de lo que se ve y no se toca.

Baila…

Baila y el tablao ruge.

La madera alaba sus pasos que con autoridad se hacen eco de toda ella.

El público hipnotizado la sigue mientras se derrite el hielo de sus copas.

Nada más bello que su mirada perdida en algún lugar profundo, tan profundo como el movimiento de sus manos.

Carga el cante de la vieja guitarra con sus pesares, atrayéndola de vuelta antes del final de la función.

Bañándola en los sudores que caen desde su frente acariciando su espalda.

Marinando el previo de otra noche entre las paredes de aquel embrujado y perverso cuchitril.

Abriéndola en canal,

empapando los lunares de su imponente bata de cola,

desnudando su alma.

Alebrestando sus ganas,

señalando a su ombligo,

arrugando otro poco su cansado corazón…

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¿Qué será del mañana?

MasticadoresEros

Photo by Oliver Sju00f6stru00f6m on Pexels.com

Masticadores Eros acaba de cumplir cuatro meses de su re-apertura a mi cargo; bajo la supervisión, desde luego, del maravilloso Juan Re Crivello y con la ayuda de mi amado ‘Umami’. He dicho maravilloso, porque Juan, lo es; un hombre con su visión, no puede ser otra cosa. Tengo la convicción de que debo decirle a las personas lo que representan para mi, y eso hago a diario, darles las gracias por abrazarme con su presencia.El que me conoce sabe que soy amiga de mis amigos y enemiga de mis enemigos, por decirlo de alguna manera. Mi corazón no sabe odiar, pero ha aprendido a distanciarse de lo que duele, aunque duela separarse de ello.

Asumí la responsabilidad de editar este blog habiendo aprendido con creces que la peor diligencia es la que no se hace; fue entonces cuando fui consciente de la…

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Ombligos de piedra…

A un maltratador no te amarran los niños, no te amarra el hambre, no te amarra el frío, no te amarra el desamparo. Te amarra el miedo

Quinny Martínez Hernández .

Deshonran a la madre que les parió,

Hombres incapaces de asimilar el hecho de que el mundo ha cambiado, que ya no son dueños de nuestra voluntad, que eso era antes, que a las mujeres ya no se nos puede tratar como al ganado.

Seres con ombligos de piedra, sin empatía, narcisos desvalidos, cobardes que piensan que sobre nuestros hombros recae su hombría, a costa de nuestras lágrimas y de la sangre que nos sacan…

Lo sabemos, lo sabemos desde el principio porque el instinto femenino es buen sabueso, pero también es persistente, resiliente, y a veces se empeña en lo que el corazón anhela, brutas, ciegas, sordas y mudas…

Sabemos cómo aman los verdugos de la feminidad,

sabemos cómo odian y cómo tenerlos a gusto, empujadas por el miedo, por un amor mal entendido.

Con el tiempo impávidas, nos vamos dando cuenta de la manera en la que se apropian de nuestros espacios,

intrusivos,

pedantes,

abusivos y maltratadores,

allí es cuando llega el maldito silencio y la esperanza de quererlos cambiar, sin éxito, sabiendo la cruda verdad,

porque ellos no aman,

ellos apresan,

ellos encierran,

ellos se hacen dueños de la fragilidad, entrando por las rendijas de nuestra debilidad; son expertos manipuladores, esos seres no cambian, nunca lo hacen…

Al final el amor no pasa, las rosas de la conquista dejan de llegar, se cierran las puertas a cal y canto, se esfuman las sonrisas y se abraza al inconsolable llanto.

Las cosas se vuelven peor, hasta acorralarnos, inútiles, abducidas como marionetas de papel, obedeciendo a rajatabla los deseos de un egocéntrico, cretino y cabrón.

El mismo que te ha poseído la noche de antes, el que te ha pedido mil veces perdón, el que te come el coño como nadie, el que te roba los orgasmos para acrecentar su: !yo hago contigo lo que me da la gana! el seductor y aguerrido empotrador, el de los:

!Tu eres mia y de nadie más!,

!si me dejas te mato!,

!te pego porque cuando te hablo no me entiendes!,

!no te vas a poner ese vestido, pareces una puta!,

!estas gorda y fea!

¿por qué te has demorado tanto?,

¿por qué te está mirando ese?,

!zorra!,

!puta!,

!perra!

!tu familia soy yo!.

Todo ha ha sido un error de cálculo, pero, !Ya no más!

Eso de habernos sacado de su costado se les subió a la cabeza, tenemos manos, ojos, boca, oídos, sentimos, y si pedimos ayuda, si dejamos de lado la vergüenza, si reconocemos que todo es a la fuerza, si nos queremos un poquito, todo se andará.

El ahora es !ya!.

Huye, súbete a un taburete y gana altura, corre, corre fuerte, corre y a pesar del miedo apóyate en mi hombro, yo seré valiente por las dos, por las tres, por las que haga falta.

No somos objetos, somos mujeres y merecemos vivir libres y !en paz!

!Grita fuego!

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Entropía…

Sumó tanto que al final se quedó con nada, la nada que en un principio le supo a amor, y que no le cabía en el pecho…

El engranaje perfecto. Los colores, las luces, el maquillaje adecuado, un vestido glamuroso, y música. ¿Cómo no enfatizar en la música para esta ocasión?. Eligió la melodía más dulce de todas. Pianos, violines y flautines de infarto, todo en conjunción con el tamaño de sus deseos. Estaba correspondiendo a lo que ella percibía de él; meses enteros de labranza sentimental, recogidos en una noche de sorpresas… La mesa era la guinda del pastel. Los olores de su comida favorita, la vajilla heredada de la abuela Iris, los cubiertos de plata y las copas de bohemia. La energía y el mimo concentrados en ese espacio eran tal, que las paredes sonreían y los enceres bailaban al compás de aquella sutil melodía. A la hora esperada sonó el timbre, el invitado fue recibido con bombos y platillos, el saludo perfumado con un beso tibio en los labios, el abrazo de manos y aquel: ¿Qué es todo esto Manuela?… En una fracción de segundo, la música dejó de escucharse, las paredes perdieron el brillo, y los enceres volvieron a su estado inerte, en sincronía, con la cara de circunstancia de quien venía con una sola intención. Decirle a la anfitriona de ensueño hasta luego y adiós. Él se iría para siempre, había encontrado el amor, y lo que tuvo con ella, era sólo producto de una deliciosa infatuación…

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Again and again…

Tantas veces amor…

Tantas veces me he sentido agobiada por el mundo,

Tantas veces amor mío…

Tantas veces me has dado de tí,

obligándome a aferrarme a la vida,

Tantas veces amor…

He bebido de los labios de la sed,

muerta de sed,

He comido de las manos del hambre,

muerta de hambre,

he soñado con fantasmas,

estando entre fantasmas…

Aferrada,

esperanzada,

Agarrada a un clavo ardiendo,

desgarrada hasta la piel,

sangrando…

Han sido tantas veces que ya dejé de contarlas,

has amamantado mis ganas,

Has sacudido el árbol de mi fruto maduro,

Has probado de la miel de mis ocasos,

He sentido tu lengua relamiendo mis pedazos,

Mientras tanto yo…

Vivo gracias a tu gracia…

Excitada y mojada,

evadiendo a mi suerte…

Dando las gracias por ser producto de la gracia,

de la gracia de un Dios.

Un Dios que me hace pensar en bendiciones,

un Dios que me mantiene a su antojo, lejos de la estúpida e inesperada desgracia…

Mientras tanto yo…

Sigo dejándome llevar al por el viento que sopla, y no sopla nada…

Gracias vida,

Gracias por tanto, y por esa nada que me embarga y que evado por instantes…

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¿Existo y luego qué?

Nada es lo que parece,

no hay motivos para confiar.

Nada es lo que parece,

tampoco para desconfiar…

Somos como la arena,

vamos arrullados por las olas,

sentados, hasta que nos arrastra a su antojo y nos manda a rascar los dedos de algún ilusionado…

Nada es lo que parece,

No hay motivos para nada,

somos como motas de polvo,

Llevados por el viento hacia ninguna parte.

No hay motivos para nada,

no hay razón para nada,

para nada que no sea estar.

Estar aquí,

estar allá,

habitando la piel que nos protege,

sintiendo,

queriendo,

amando más y enamorándonos menos…

Como granos de arena,

como motas en el viento,

Mividos,

divagando con o sin sentido.

Con las bragas mojadas,

con la entrepierna erecta,

o quizá con las pasiones muertas,

con las ganas agitadas…

Nada es lo que parece.

¿Adictos a la vida?

¿Ilusionados del amor?

¿ávidos de sexo?

Nada es lo que parece…

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Cráter…

 

Abro las piernas y espero a que llegues inadvertido… espero tan fuerte que empiezo a escurrirme copiosamente,
tengo un cráter enorme en mi bajo vientre, como si la yugular de mi entrepierna estuviera sufriendo un ataque despiadado por parte de su peor enemigo…
Deseo que llegues para verte entrar por esta puerta temblorosa de ganas…
Es como si el otro lado viniera en mi búsqueda,
hace calor,
el sudor se apodera de mí,
estoy atascada en un enorme charco de ganas y de desespero libidinoso.
Me gusta sentirme asi,
sentir que a pesar del paso de los años no pierdo las ganas de tí.
Me masturbo despacio,
imagino tu lengua jugueteando tibia con el punto exacto de mis ganas, tiemblo de nuevo abrazada al desbordado placer que me profesan tus recuerdos…
Me gustas,
me gusta tenerte, y en la más tibia ausencia imaginarte,
me gusta esperarte así: desnuda, dispuesta, húmeda, insaciable y en la postura correcta para ser embestida por tu enorme y rígida existencia…

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Certezas…

Han pasado los días y la ausencia consciente sigue doliendo, duele más que ayer…

Ella… ella lo es todo para la armonía de mi existencia, pero… ha sacudido tan fuerte el árbol de mis lealtades, que lo he podado, me he alejado aún sabiendo que nunca le he traicionado, nunca le he mentido, nunca le he fallado…

Certezas que no tengo, certezas que me abalanzan contra la pared de una realidad incierta, apestada de normas y leyes inventadas por los más listos…

No tengo certeza de nada, sólo de mi inmenso amor por ella y de mi desazón sin su desubicada presencia…

Poesía

Chocó/Ernesto/Papá

Sobre mi espalda reposan brillantes las huellas de estas heridas que me mueven siempre hacia adelante.

Me pregunto tantas cosas:

¿Por qué el Dios en el que creo me ha escogido a mi?

¿A caso me ha dotado de alguna gracia reluciente entre los otros… ?

¿Dónde está el chiste; porque yo no lo veo?

Maldigo el día en que sus manos se cruzaron con mi sentir,

maldigo su sangre que es también la mía;

maldigo su nombre, aunque ya difunto lloré su muerte…

Maldito a mi padre, hijo del que verdaderamente lo fue…

Fe, divinidad invisible y poderosa.

Amuleto de ciegos cogidos a las enaguas de Dios en un amanecer áspero.

¿Debo entonces llamarme bendecida por haber surcado las entrañas de aquel fétido infierno?

¿Debo entonces darte gracias por haber moldeado mi carácter; suplicando infinidad de veces la muerte de mis sentidos, masacrados una y otra vez por los puños de ese infeliz?

A falta de tu piedad celeste, me gusta pensar que tu silencio supone que me he ganado una silla a tu diestra; y que estas marcas son trofeos de una guerra ganada de punta a punta.

Porque tú lo sabes, se dice que los sabes todo, pero, a pesar de los años, estas cicatrices siguen doliendo…

Imposible que haya algo de victoria en medio de tanta miseria.

Herencia son las queloides de falso encanto que visten mi negra piel…

Aquí está mi cuerpo después de mil tormentas, reaventándose de cara al sol.

Aquí está mi voz rasgada, entonando la canción de la alegría, como quien pierde a su madre bendita y se suicida con licor de azufre en plena misa…

Aquí estoy, abierta de par en par, creyendo estar muerta ante el fuego que abraza inclemente la cara de mis adentros, como el golpe de un despertar infausto…

Esta vida y sus misterios crueles parece estar escrita por un desalmado.

Si Cristo murió por mis pecados.

Entonces:

¿Ser puta es una fiesta?

¿ser ladrón un reventón?

¿Y… esto de ser negro, será que aún está por definirse…?

Lo pregunto porque el sufrimiento ya ha sido demasiado; para mí, y también para mis hermanos…

Solo entiende de dolores quien habla desde las entrañas de un cuajo color sangre, convertido por consuelo en lágrimas de color oro…

¿no lo has entendido verdad?

No te aflijas, quizá lo hagas luego …