HOLOGRAMAS

Laboratorio de escrituras de resistencia dirigido a personas migrantes.

Por: Quinny Martínez Hernández

Confrontar y resistir la hegemonía narrativa de occidente es parte de lo que se lee al contar nuestras propias historias. El poder que da una hoja en blanco a la hora de deshacerse del sentimiento que oprime no tiene precio, para cada persona tiene un valor distinto, pero siempre remueve y nos lleva a repensar el lugar desde donde nos enunciamos.

Entre la diversidad de los movimientos sociales de las comunidades migrantes en occidente se encuentran, en algunas organizaciones de variada índole, el desarrollo de espacios que albergan relatos compartidos. Historias que emergen en conversaciones distendidas, y que se suceden en ambientes seguros, —denominados como seguros, todos los espacios físicos habitados de manera transitoria o permanente, con el objetivo de promover el bienestar psicosocial de quienes los habitan, sin tener que ser señaladas o mal interpretadas por quienes habitan gozozos espacios de priviliego—. Estos ambientes por lo general, son producto de la invitación cada vez más notoria y abierta a personas migrantes, para crear en torno a la construcción de un activismo participativo no hegemónico. Considero imperativa la creación de lugares seguros para discernir la escritura testimonial, y exponerla desde la certeza de no ser atropellados en el uso del libre albedrío y los razonamientos personales que se escriben en torno a las experiencias como personas migrantes.

¿Por qué inscribirte al taller?

Porque vas a descubrir formas que marcarán sustancialmente tu manera de contar historias. Herramientas sencillas que harán que entiendas que la escritura de resistencia no es solo la que se cuenta desde el dolor.

¿Por qué historias en torno a la migración?

Contar historias de resistencia en torno al fenómeno a la migración se convierte no solo en una manera de desfogar lo que atraviesa al cuerpo, también se suma a lo ya escrito para nutrir las bibliotecas y librerías de los países a los que se migra. Memoria testimonial con narrativas más cercanas,y reales, que nos ayuden a entender que, Es urgente facilitar la enseñanza de escribir la resistencia, memoria latente de quienes construyen occidente y a los que se echa de lado por no tener las características físicas preestablecidas por un sistema blanqueado, oprimiendo a los orpimidos con los puños invisibles de violencia epistémica. Esto también incluye a los hijos de padres migrantes nacidos en occidente.

¿Cómo lo haremos?

Ejercitando el pulso de mi escritura…

La configuración de los ejercicios alterna diversos herramientas y géneros literarios haciendo contrapeso a la historia que oficialmente se cuenta. Marcando la diferencia entre unas y otros y encontrando a través de la práctica, el lugar más seguro desde el que escribir.

¿Qué temas trataremos en el taller?

  1. El género epistolar: Misivas administrativas
  2. El diario como género y las bases ortotipográficas para hacerse entender.
  3. El relato con énfasis en historias negadas. Escribir para que me entiendan.
  4. Hablemos del lenguaje inclusivo (x,e,o,@)
  5. Poesía migrante
  6. Introducción a la violencia epistémica
  7. La erótica del sexo
  8. Oralidad y oralitura
  9. Desarrollo del trabajo final
  10. lectura del trabajo final

¿Cuánto dura el taller?

Son once sesiones de dos horas cada una en modalidad virtual, a través de GoogleMeet. Estos encuentros se darán los lunes de las 18.30 a 20.30hrs.

¿Cuáles son las fechas?

Septiembre: 19 y 26

Octubre: 3,17,24 y 31

Noviembre: 7,14,21 y 28

Diciembre: 12

Anotación: Si no asistes a clase un día, a la siguiente clase se hrá un breve resumen, pero en ningún caso se volverá a dictar la clase anterior. Puedes consultar con los compañeros, y ponerte al día de los ejercicios de esa sesión.

¿Qué incluye el taller?

Con la inscripción recibrás una bitácora de escritura para emprender el camino y hacer todas las anotaciones del taller + un ejemplar de mi poemario «Las prostitutas de mi imaginario» editado por el Ojo de Poe, en 2022, y un certificado de asistencia, condicionado por un mínimo de participación en 9 clases.