MICRONOLATO

LA CASA DE LAS CITAS A CIEGAS. PARTE V.

REVELACIONES

Lucila, sufría de una terrible patología, empezó a padecerla después del  fatal deceso de su padre en un accidente automovilístico cuando ella apenas tenía 13 años. Descubrió entonces el sexo, el alcohol y las drogas, e hizo de ellas su compañía inseparable. Desde entonces, su madre, Mariana Moretti, reconocida cirujana plástica y heredera de una gran fortuna, había invertido cantidades extraordinarias de dinero intentando curar a su hija para poder guardar las apariencias ante los círculos más selectos de la sociedad y los medios capitalinos, pero eso ya era un secreto a voces. Las orgías de la joven eran las más apetecidas del submundo, y ya poco era lo que se podía mantener bajo llave. Su relación nunca había sido buena, la niña fue la hija mimada de papá, y nunca había podido tener contacto cercano con ella después de los diez años, siempre fue muy independiente, y ella estaba muy ocupada haciéndose un nombre entre los nip/tuck de la ciudad.

Con el paso del tiempo Mariana, era consciente de que su hija, sólo sanaría al encontrar la motivación correcta, y al parecer había llegado la hora… Ser ninfómana y los cambios en su estado psicótico, habían sido la constante batalla que Lucila, nunca había podido ganar, pero al conocer a Tomás, todo había cambiado… Esa noche Lucila, volvió a ser vulnerable, volvió a llorar, buscó afecto en los brazos de su madre como cuando era una niña, y con el pasar de los días le relató la historia y le pidió que le ayudara a encontrarlo…

Mariana, tomó acciones inmediatas,  le había pedido al detective Moranco, encontrar al misterioso hombre al que había conocido su hija en aquella fiesta, era el último intento, era el despertar de una nueva vida para Lucila.  La tarea del investigador no tardó en empezar a dar sus frutos, iba camino del aeropuerto para abordar un avión hacía Ciudad de los Espejos. Después de mil intentos tenía una cita concertada con Danilo Fiore. En su bolsillo, llevaba la carta con la negativa a la solicitud de la lista de invitados que había sido devuelta a su remitente, y una cantidad de dinero suficiente para comprar la voluntad de quien fuera necesario…

 

 

MICRONOLATO

LA CASA DE LAS CITAS A CIEGAS. PARTE IV

 TRUEQUE

Del fondo de aquella ostentosa oficina, salió un hombre Alto y muy delgado, impecablemente vestido. En su mano un hermoso reloj hecho a medida con incrustaciones de diamantes en el que claramente se leían las iniciales DF, imposibles de no ver… Sus gafas oscuras de marco negro gigante, y su voz, hicieron que Tomàs volviera de golpe a aquella noche…

Fiore, era el hombre detrás de la máscara de inmenso plumaje que había dado la bienvenida a los asistentes a la fiesta . La particularidad de su voz y su forma de mover las manos al hablar, le delataron… Pero  su atuendo despistó a Tomás… Estaba vestido de mujer, y dominaba los zapatos de tacón con mucha facilidad.

-Señor Silvestry, noto en usted cierta perplejidad por mi manera de vestir… Quiero que entienda que lo que ve, no determina la seriedad del trabajo que realizo, soy un hombre respetado, y en mis círculos más íntimos, saben de mi gusto por la perfección y las prendas de mujer diseñadas a medida, y en exclusiva para mi. No se sienta incómodo, me complace poder atenderle…

-¿cómo puedo ayudarle?.- 

Tomás volvió a lo que realmente le interesaba, quería saber quién era la otra persona que había solicitado el listado de los asistentes de aquella noche… Fiore escuchaba atento mientras Tomás hablaba, Le sorprendía la profundidad de su necesidad…

-Me conmueve su historia señor Silvestry, pero las políticas son las políticas, y no puedo hacer nada por usted…-

-Por Favor señor Fiore, todo tiene un precio, cuánto vale lo que le estoy pidiendo. ¿dígame qué quiere que haga por usted?, cualquier cosa, estoy dispuesto a hacer cualquier cosa… Necesito volver a verla, ¡ayúdeme por favor!

 

 

MICRONOLATO

LA CASA DE LAS CITAS A CIEGAS. PARTE III

LA PISTA

Tomás volvió a la oficina después de nueve meses de ausencia. Su rostro no refleja alegria, pero está esperanzado  en que con el paso de los dias al frente del nuevo grupo de ejecutivos Junior, del prestigioso buffete de abogados de su padre, pueda dejar de lado lo que lleva un año  sin poder resolver…

Empezó por abrir la correspondencia de las últimas tres semanas, había pedido a Ofelia, su secretaria, que no volviera a enviarla a casa.  Dentro de aquello había un sobre blanco, con un sello  muy particular, cuyo remitente:   LA CASA DE LAS CITAS A CIEGAS, Calle de los secretos Nº 26, Ciudad de los Espejos.  Se dispararon sus sentidos, hace  nueve meses había escrito a ese lugar, solicitando la lista de invitados de aquella noche…

Estimado Tomás Silvestry:

En respuesta a su solicitud, debo comunicarle que nuestra política de confidencialidad no nos permite facilitar los datos solicitados por usted. Lamentamos tener que negarnos a su petición. Cabe resaltar que en los casi siete años llevando a cabo estos encuentros es la primera vez que alguien hace este requerimiento,  pero si es de alguna importancia para usted, le informamos que hemos observado con asombro,  el hecho de que en esta ocasión hemos recibido otra petición similiar desde Bruselas, y la respuesta ha sido exactamente la misma…

Espero encuentre pronto lo que busca…

Siempre suyo,

Danilo Fiore.

 

 

 

MICRONOLATO

LA CASA DE LAS CITAS A CIEGAS. PARTE II.

LLAMADA A LA ACCIÓN

 

Detective Moranco, mi nombre es Mariana Moretti. Lo he citado aquí esta tarde, porque me han hablado de lo que es capaz de hacer para encontrar las respuestas que buscan quienes le contratan… También sé de su adicción a las mujeres, y por lo que veo, también su mal gusto a la hora de escoger qué vestir. Necesito encargarle un asunto bajo la más estricta confidencialidad…

Ya tiene referencias de la situación por lo que me ha informado mi contacto. Necesito que se prepare para lo que va a escuchar.

Tome nota…

MICRONOLATO · Sin categoría

LA CASA DE LAS CITAS A CIEGAS. PARTE I

ESPERANZA

 

Extensos ventanales con vistas al mar. Allí se conocieron Tomás y Lucila. Un año después aún buscan entre sus recuerdos los detalles de aquella primera cita que yacen perdidos entre el ruido bacanal de la música y las voces excitadas de quienes también acudieron al foforro esa noche.  De vez en cuando Tomás toma entre sus manos el diminuto papel con una numeración telefónica incompleta en el que reza: “Eres el amor de mi vida, lo más hermoso que me ha pasado. Me has prometido llamar, no me olvides, se nos acaba el tiempo… Lucila”. Lo ha intentado todo para encontrar las piezas extraviadas del rompecabezas que lleva grabado en la boca del estómago desde que la vio por primera vez. Su rostro está entre las sombras de su memoria, no logra definirlo con claridad…

…Mientras tanto, al otro lado del mundo Lucila, sueña con verle de nuevo, para poder tocarle  y hacerle sentir lo que aquella noche ante la gloriosa fuga de deseos reprimidos anidaba en el pecho de tanta inocencia. Se arrepiente de haberle dejado escapar. Si tan sólo hubiese un segundo para volver allí… Eran principiantes de una aventura que dieron por terminada al encontrarse, pero la realidad era otra… La búsqueda apenas comienza…