Poes铆a

Tango

Suena en el fondo Gardel.

Se escuchan los gemidos de quienes han sabido aprovechar las horas de tango.

Piazzola se asoma: De su bandone贸n fluye la pasi贸n en la estancia del viejo burdel.

Cuerpos desnudos apostados en bandejas como marotes en vidriera, 

paseando de cara al escaparate de seres en busca de aventura.

Bacanes infelices escondidos en los rincones observando en la distancia.

Unos vestidos de necesidad f铆sica, otros con el morbo digno de los precios en un puteadero barato;

los que sobran, con solo mirar est谩n servidos.

pechos a paso lento. 

Esperando venderse al mejor postor, o por lo menos al de apariencia m谩s pulcra鈥

Tango tras tango, yeta tras yeta. 

Ensartando en la aguja el hilo que nace en el ombligo de una mina, que bien podr铆a haber sido de tu sangre, o de la m铆a.

4 comentarios sobre “Tango

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