Poesía

Apóstoles de la carne.

Tenencia, de adentro hacia afuera

Vives recostado en las entrañas de mi pecho descubierto, mientras yo jugueteo en los charcos que llueven de tu sangre

festejando a cada instante en el frescor tardío del verano a la sombra de tus venas

Nos tenemos y regresa lo bueno

se borra lo malo, dejando de lado el pensamiento,

dejando en blanco el cuaderno de los halagos,

enviando a la hoguera los reproches del pasado que es hace solo un segundo…

esculcas cada latido tallando en ellos nuestros nombres, mientras mi yo más cobarde intenta la huida suicida del maldito miedo; pero es solo un instante…

Abro entonces la ventana del auxilio, y me aferro a la belleza de tu escrutinio, mandando a la mierda mis temores; amándote, cagándome en tí, volviéndote a amar…

Ahí es cuando decides salir abruptamente para volver a penetrarme, esta vez desde afuera, conjurando mis quejidos.

Vas por delante

me tomas entre tus brazos machos dándole puñaladas de carne y hueso a mi aliento, hasta dejarlo profundamente dormido…

Y así… entre mis mis sueños, casi consciente, viene a mí la parábola del cuerpo consagrado a los pecados de este tollo almibarado, santificando nuestros alientos…

Fotografía tomada de Pinterest

7 respuestas a “Apóstoles de la carne.

      1. no me paso nunca: afrodisiaco – apasionante – calmante – paliativo – vibrante – electrizante – enardecedor – enervante – escalofriante – estimulante – incitante – lenitivo – narcótico – provocativo – relajante – sedante – vivificante

        Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s